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Yo cambié y acá me quedo

Yo Cambié Y Acá Me Quedo

Yo vivía en Ituzaingó y había encontrado por allá el gimnasio soñado. Hace 4 años y un poco más me mudé a Open Door y durante 2 años y medio manejaba 3 veces por semana 120 km para entrenar. Suponía, aunque por suerte me equivoqué, que en Luján no habría nada parecido que me gratificara tanto.

A raíz de un evento en el que no participé pero fui a espiar, descubrí que había algo que me podría llegar a interesar. Y así descubrí a Lekip.

Lo primero que me atrapó de Lekip fue su gente. En primer lugar conocí al profe Agustín, que luego me confirmó que no era la excepción sino la regla. Todos en Lekip destacan por sus valores, por ser buenas personas y buenos profesionales. Eso es una de las cosas que yo creía irremplazable de mi antiguo gimnasio.

En Lekip me siento considerada, cuidada, escuchada y sobre todo querida, que no es menos importante.

Hago 360 y entreno personalizado desde hace más de dos años. Me divierto, entreno y además hago sociales, no hay tiempo para aburrirme porque lo mejor de todo está en la variedad y el dinamismo. Cada circuito es una sorpresa y mis planificaciones de personalizado son impecables. Gracias profes!

Las actividades son pensadas para mi, para mi edad, para mis objetivos y eso no es fácil de encontrar en cualquier lado.

No podría vivir sin actividad física. El cambio fue superador, el cambio siempre es bueno y antes de quedarse definitivamente en un lugar, hay que ver más allá y animarse.

Yo me animé, cambié y acá me quedo.

Alejandra Vazquez