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Dime cómo entrenas y te diré qué tienes que comer

Dime Cómo Entrenas Y Te Diré Qué Tienes Que Comer

En la mayoría de los ejercicios aeróbicos y anaeróbicos, el 95% de las fuentes calóricas provienen de los carbohidratos y grasas. La combinación de volumen e intensidad del entrenamiento es determinante para conocer de donde obtendremos la energía que necesitaremos para poder realizarlo.

En este sentido cuanto mayor es la intensidad del entrenamiento, la energía provendrá mayormente de los carbohidratos que dispongamos, y cuanto menor es la intensidad del entrenamiento mayor será el consumo de las grasas con las que nuestro organismo cuente.

Entonces, si sabemos cómo entrenamos, podemos saber qué combustible se está degradando principalmente y en consecuencia podemos planificar la nutrición para antes del entrenamiento, durante el esfuerzo y en los periodos de recuperación.

Es importante recordar la estructura de nuestro cuerpo, como nuestros músculos. Ellos necesitan incluir a las proteínas, las cuales si bien no presentan un destino energético, su misión es estructural, y contribuyen con la regeneración, conservación y recuperación de nuestra masa muscular.

Cuando se piensa en armar un adecuado plan nutricional deberíamos pensar en estos 5 pasos:

  1. Evaluación antropométrica: necesaria para determinar la composición corporal y determinar cómo llegar al peso ideal para un deporte especifico.
  2. Evaluación bioquímica: abarca análisis de sangre y orina para ajustar el plan de alimentación.
  3. Evaluación clínica: importante para saber si existen factores de riesgo y/o antecedentes familiares.
  4. Evaluación dietética: entender qué se está comiendo, que líquidos se está tomando, si consume o no suplementos, entre otros ejemplos.
  5. Evaluación del entrenamiento: que deporte desarrolla la persona, como entrena, si hay existencia de lesiones o si se encuentra de pretemporada.

La combinación de todos estos factores orienta al especialista en la confección del mejor plan de alimentación que por su puesto deberá ser supervisado y ajustado en función de los resultados de su aplicación.

Así que manos a la obra… ¿cuando armamos tu plan?