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Qué pasa con nuestro cuerpo cuando no hacemos actividad física

Qué Pasa Con Nuestro Cuerpo Cuando No Hacemos Actividad Física

Actividad física

A nivel molecular, nuestro cuerpo fue diseñado para estar activo y en movimiento durante todo el día. Cuando dejamos de movernos durante largos períodos de tiempo, es como decirle a nuestro cuerpo que es hora de apagarse.

Varias investigaciones ofrecen descripciones notables de lo que nos pasa en nuestro cuerpo después de permanecer mucho tiempo sentado. Te contamos algunas de ellas.

a) Daño de Órganos

Corazón: Cuando permanecemos sentados la sangre fluye más lentamente y los músculos queman menos grasa, lo que facilita a los ácidos grasos obstruyan nuestro corazón, pudiéndonos generar enfermedades conorarias.
Páncreas: Luego de un día de estar sentado en exceso la respuesta del páncreas frente a la insulina es deficiente, e incluso puede llegar a generar mayor producción pudiendo darnos como resultado el desarrollo de diabetes.
Desarrollo de enfermedades: Estar sentado en exceso podría aumentar el riesgo de obtener cáncer de colon, de mama y de endometrio. El mecanismo no se conoce con certeza, pero podría ser debido al exceso de producción de insulina, que estimula el crecimiento celular, o al hecho de que el movimiento regular aumenta los antioxidantes en nuestro cuerpo que contribuyen a eliminar potencialmente a los radicales libres que causan el cáncer.
– Otra de las razones se cree que está relacionado con el aumento de peso y los cambios bioquímicos asociados, tales como alteraciones en las hormonas o disfunción metabólica.

b) Digestión

– Sentarse después de comer provoca que los contenidos abdominales se compriman, lo que hace más lenta la digestión. A su vez, una digestión lenta, podría dar lugar a calambres, hinchazón, ardor de estómago y estreñimiento.

c) Daño Cerebral

– La función cerebral disminuye cuando el cuerpo esta sedentario durante demasiado tiempo. El cerebro recibe menos sangre y oxígeno fresco, lo cual es necesario para desencadenar la liberación de productos químicos del cerebro que mejoran su estado de ánimo y nuestro rendimiento.

Problemas de Postura

– Son múltiples los problemas de posturas y dolores que podemos tener por el hecho de mantener una vida sedentaria:
Cuello y Hombros Tensos: Es común mantener el cuello y la cabeza hacia adelante mientras trabajamos en una computadora o cuando mantenemos un teléfono en la oreja. Esto puede provocarnos tensión en el cuello y dolor de hombros y espalda.
Problemas de Espalda: Estar sentado genera más presión sobre la columna vertebral que estar de pie, y el costo de la salud de nuestra espalda es aún peor si estamos sentado encorvados frente a una computadora. Los discos de la espalda están hechos para expandirse y contraerse cuando se mueve, lo que les permite absorber sangre y nutrientes. Cuando nos sentamos, los discos se comprimen y con el tiempo podrían perder flexibilidad. Permanecer sentado en exceso también aumenta el riesgo de hernias de disco.

e) Degeneración Muscular

– Estar parado requiere que tensemos los músculos abdominales, que no se usan cuando nos sentamos, en última instancia se provocan abdominales débiles.
Problemas de Cadera: Nuestras caderas también sufren por estar sentados prolongadamente, lo que genera que se haga más estrecha y limitada en el rango de movimiento por que rara vez se extiende. En los ancianos, el disminuir la movilidad de la cadera es una de las principales causas de caídas.
– Estar sentado tampoco hace nada por nuestros glúteos, que podrían debilitarse, lo que afecta su estabilidad y la potencia de nuestros pasos al caminar y saltar.

f) Problemas en Piernas:

Várices: Estar sentado provoca mala circulación en las piernas, lo que podría causar hinchazón en los tobillos, venas varicosas y coágulos sanguíneos conocidos como trombosis venosa profunda.
Huesos débiles: caminar, correr y participar en otras actividades que soportan peso conducen a huesos fuertes y más densos. La falta de actividad podría causar debilidad en los huesos e incluso osteoporosis.

Cuantas cosas podemos evitar o mejorar poniéndonos en movimiento. Esa es nuestra mejor motivación y hará que nos propongamos volver a la actividad física teniendo como resultado la mejor recompensa: sentirnos sanos.