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Raid de los Andes

Raid De Los Andes

Carta de un profe…

Como luego de cada gran carrera me nace escribirles unas líneas. Y si… se viene el sermón de Juampi.

El ambiente de las carreras es hermoso, y nos da la oportunidad de participar en un evento con profesionales de ese deporte. ¿Se dieron cuenta de eso?

El Raid de los Andes es una de esas carreras que emocionan toda la vida. ¡Los que la vivieron, saben de lo que hablo!

Todo el equipo está prendido, con mensajes de aliento, (uf que lindo que es recibir ese apoyo), y todos pendientes esperando un mensaje nuestro al llegar.

La competencia está presente todo el tiempo de manera intensa y hostil. ¿Pero se dieron cuenta que nosotros no funcionamos así? No porque seamos mediocres o no queramos mejorar. ¡Claro que lo queremos y lo logramos!

Para llegar al final de una carrera como esta, fuimos construyendo muchas historias previas, durante los entrenamientos, en los mates, en otras carreras, en los viajes, lo que nos permitió que el objetivo sea la excusa para transitar con agradecimiento toda la preparación.

Y el día que nos toca estar ahí de frente al arco de largada, frente a la tan deseada competencia, sabemos que no competimos con nadie, sino que nos damos la oportunidad de estar vivos y de animarnos a hacer cosas que quizá hayan sido impensadas en otro momento de nuestra vida.

Vamos felices primero con el objetivo de llegar y después nos damos cuenta que además recortamos minutos, logramos superar miedos, superamos una distancia que nunca habíamos hecho, y a veces hasta nos regala un podio… ¡Cuánto, ¿no?!

Pero después de tantos años de acompañar personas en travesías como estas, lo que más rescato de que podamos estar juntos es cómo desarrollamos y fortalecemos nuestros valores.

La solidaridad del equipo, al momento de salir todos juntos en la segunda etapa muestra con orgullo que la competencia es con uno mismo, y que es más importante el valor de compartir ese momento que los minutos que podamos ganar al momento de colgarnos la medalla.

La misión de Lekip es cambiar vidas. ¡Yo estoy convencido de que lo hacemos!

Disfruten de lo que logran, compartan las alegrías, muestren sus medallas merecidas, pero ojo, siempre mantengan la humildad. Yo creo que no es mejor corredor el que lo hace más rápido o corre más distancias. No es nuestro objetivo principal. El objetivo, es a nivel profundo, es ser mejores personas cada día y eso lo aprendemos transitando cada entrenamiento. Si podemos mejorar en este deporte y trasladar lo aprendido a nuestra propia vida, nos sentimos más que satisfechos.

Así que no se la crean, no se coman una estrella, como siempre digo yo.

Recuerden que la distancia recorrida es la misma para el primero y el último en cruzar la meta de una carrera y cada uno tiene su propio mérito.

Hoy, aunque no lo crean serán referentes para muchos chicos que se están recién animando a dar los primeros pasos. Para ellos su experiencia será enorme, en la medida que puedan ofrecerla con humildad y respeto.

Disfruten de lo obtenido y no aflojen porque seguimos por mucha más vida compartida.
LOS FELICITO con todo mi corazón. Un orgullo poder acompañarlos.

JUAMPI