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Misión posible en Lekip

Misión Posible En Lekip

Conocí a Lekip por referencias de amigos y desde que estaba en su primer espacio en la calle Güemes. Debido a esas recomendaciones me animé a probar y empecé a entrenar. Hacía bastante que tenía la inquietud de empezar a hacerlo aunque siempre lo fui postergando.

Necesitaba entrenar para fortalecer y mejorar mi equilibrio y mi postura.

El primer tiempo me costó mucho porque tenía prejuicios y suponía que habría muchas actividades o ejercicios que no iba a poder realizar.

Me ayudó mucho sentirme cómoda desde el primer día en Lekip, por lo que sumado a mi perseverancia pude continuar. Al principio sentí un desafío muy grande. El primer obstáculo que tuve que superar fue la vergüenza que sentía por si alguna persona observaba lo que me costaba hacer un ejercicio. Sobre todo aquellos ejercicios de coordinación y equilibrio que eran los que más me costaban.

Sin embargo quería demostrarme a mí misma que podía superar mis dificultades y que podía hacer esto por mi. Y pude hacerlo porque la atención de los profesores y de todo el staff de Lekip también me ayudó a lograrlo.

El trabajo siempre fue personalizado, ideado para mí, y ante cualquier inquietud siempre los profes estuvieron presentes y me contuvieron.

Realmente siento que encontré un entrenamiento que reúne todo lo que yo estaba necesitando. Es una lugar que realmente recomiendo por su seriedad y dedicación absolutamente profesional. Además, por supuesto, de un trato ameno y cordial.

Pienso seguir ejercitándome con el mismo ritmo y profundizar mi objetivo de lograr una calidad de vida más saludable. Me lo propuse para mi vida y lo voy a lograr.

María Clara Belaustegui