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En Lekip no soy una más!

En Lekip No Soy Una Más!

Hoy quiero compartir con ustedes cómo este equipo de trabajo que conforma Lekip cambió mi vida.

Una amiga me alentaba a correr, me decía que yo también podía hacerlo. Pero en mí siempre hubo falta de confianza, negaba que pudiera hacer algo que en mi vida había intentado. Desde que fui mamá, mi vida cambió y sentí que empezaba a vivir para y “mis pollitos” y sin darme cuenta yo iba quedando a un lado.

Esta vez tardé en decidirme porque además nunca me gustó hacer actividad física, y encima tenía que pensar en volver a ponerme a dieta… No hay peor cosa que estar a dieta! Probé todas, la de la luna, la del sol, la del agua, la de las frutas, absolutamente todas, y siempre con el mismo resultado: nada cambiaba.

Pero en febrero yo di el primer paso: fui a Lekip. Desde el primer encuentro ya sentí esa energía que caracteriza a Lekip. Me trataron muy bien y me ofrecieron diferentes alternativas para empezar a mejorar. Sin embargo en ese momento tampoco me decidí. Siempre encontraba una excusa perfecta: los horarios, los chicos, el trabajo.

Pero un mes después algo me hizo “click” y volví decidida a empezar urgente. Me dolía mucho la rodilla de los 30 kilos de más que venía llevando.

Inicié el Plan de Descenso de Peso y de los primeros entrenamientos salía llorando porque me sentía con culpa de haber dejado a mis hijos y de haberme sentido tan plena haciendo algo por mí. Hacía mucho que no lo hacía y ese paso para mí fue de mucho impacto. Me estaba dando el permiso de disfrutar de algo que me hiciera bien a mí, algo que yo misma había bloqueado.

Pensar en mí y hacer algo que me hiciera bien no estaba en mis planes, pero de pronto me empecé a sentir con otra energía, cada día que entrenaba me gustaba más. Juampi se acercaba y me decía «vamos Sandrita que vos podés» frente a cada “no puedo” que yo repetía. Hoy mi familia también se beneficia de que yo me sienta mejor, de que vibre con otra energía y que me sienta saludable. Hoy ellos me alientan a seguir porque ven una mamá más activa, más alegre y mejor de salud.

Me siento contenta porque conocí un grupo de personas maravillosas que comparten conmigo el entrenamiento, las angustias y los miedos y también sabemos que nos sostenemos entre nosotros para no bajar los brazos y lograr esos hábitos que nos harán sentir mejor.

Y finalmente acá estoy, entrenando todos los días, cambiando mi vida a cada paso y también la de mis hijos y mi esposo. No soy una más en Lekip. Me siento parte de ellos, porque me alientan a cambiar y a seguir. Hoy me río, me divierto, la paso bien sin culpa. Ya bajé 10 kilos! Hoy estoy mejor y mi familia también.

Hoy sé que puedo, que tengo tan sólo que proponérmelo. Encontré el lugar indicado, la gente indicada, el grupo de entrenamiento que necesitaba. Hoy siento que valió la pena y me animo a ir por más. Porque de verdad en Lekip no estás solo.

Muchas Gracias a todo el equipo, a Juampi, a Freddy y a mis compañeros del Plan de Descenso. Seguimos por más!

Sandra Luna