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Descubrí todo lo que puedo lograr

Descubrí Todo Lo Que Puedo Lograr

Por estos días me puse a recordar cuándo y porqué empecé a entrenar en Lekip. Buscábamos un lugar para entrenar con una amiga, porque teníamos que bajar unos kilitos de más.

Ya ni me acuerdo como fue que nos enteramos que existía Lekip. Pero cuando fuimos nos encantó porque nos ofrecía muchas actividades diferentes, y además teníamos nutricionista y kinesiólogo… por las dudas!

Empecé con clases personalizadas. Con la ayuda de los profes fui tomando confianza y había empezado a dar mis primeros pasos en el gimnasio… Ni yo lo creía.

Después me animé a los circuitos de 360 y más tarde a las clases de campo al aire libre. Confieso que ir con una amiga me ayudaba a mantener la constancia, porque nos hacíamos el aguante y una ayudaba a la otra.

Pero un día me di cuenta que además había encontrado una actividad que me gustaba y encima de todo me hacía bien.

Ya había bajado mis 6 kilos de más y eso me dio mucha más pilas para seguir. Jamás pensé que iba a correr, porque jamás lo había hecho y ni se me cruzaba por la cabeza. Continué con las clases y un día, uno de los profes de Lekip me dijo «bueno Sofi, ahora vamos a trotar».

Y así fue, sin darme cuenta había corrido mis primeros 3K, después fueron 5K y no paré nunca más. Descubrí que correr me encanta y aunque a veces pienso que estoy loca con algunos desafíos que me propongo, disfruto la adrenalina que provoca en mí el hecho de hacerlo.

Hace unos días logré algo que en mi vida pensé que sería posible.

Logré completar los tres tramos de la carrera El Cruce. Un desafío que me hizo ver que yo puedo lograr hasta más de lo que me propongo y que además de entrenar piernas y brazos también es importante entrenar la cabeza y el corazón para cuando uno no puede más. Sacar fuerzas de lo más profundo y llegar a cruzar la meta disfrutando paisajes en compañía de muchos otros tantos corredores desconocidos y extrañando a las personas que más quiero. Pero sabiendo que al llegar a la meta, los iba a sentir a todos cerca y les iba a llevar la medalla que les había prometido.

Me dolió cada parte de mi cuerpo, no lo puedo negar. Pero en el arco de llegada, sólo sentía emoción y una enorme felicidad, agradecida de cada paso recorrido y de cada segundo que viví y el imenso apoyo de mi familia que me acompaña en cada sueño y me alienta a más (gracias Santi y a mi hijita Juli!)

Estoy feliz por ser parte de Lekip, porque además de entrenar, es un lugar que me permitió conocer un montón de gente hermosa, con buena onda y que ya son parte de mi vida.

Ahora en búsqueda de nuevos sueños y metas, con la certeza de que si me los propongo voy a lograrlos. Felizmente agradecida… por siempre gracias Lekip!

Sofía Castellino